viernes, 16 de enero de 2015

Toledo en 1899 y 1901 fotografiado por René Ancely

Todos recordaréis con qué impaciencia y expectación aguardaba el planeta entero el comienzo del año 2000: desde profecías que auguraban el fin del mundo hasta temores de colapso de redes de telecomunicaciones. Parecía que el mundo iba a ser otro al traspasar aquella barrera en el calendario...aunque al final ya sabéis que -como era de esperar- el mundo fue prácticamente el mismo antes y después de aquella hora.
¿Y cómo afrontó Toledo un siglo antes el final del XIX y el comienzo del XX? Me viene a la cabeza esta reflexión con motivo de las preciosas fotografías que hoy tengo el placer de mostraros por primera vez en Toledo, en primicia, más de 115 años después de ser tomadas. Se trata de imágenes tomadas en 1899 y 1901, es decir, poco antes y poco después de la fecha que separó ambas centurias. Si en el año 2000 los cambios fueron mínimos, la llegada del siglo XX a Toledo sí que podemos decir que pasó absolutamente desapercibida a tenor de lo que podemos ver en las imágenes del antes y el después.
Ello es posible gracias a la generosidad de Marc Ancely, un francés que está rescatando del olvido el legado fotográfico de sus antepasados. Es a Marc por tanto a quien debéis agradecer poder contemplar las fotografías, y os ruego no las utilicéis ni divulguéis sin su consentimiento.
Cuando descubrí su proyecto me puse en contacto con él para poder reproducir la parte toledana de las miles de fotografías que está recuperando en su maravillosa web Georges Ancely: l´horloger photographe a lo que accedió amablemente. Si bien la web está básicamente dedicada a Georges Ancely, el relojero fotógrafo al que hace referencia el título de la página, las fotografías tomadas en Toledo corresponden a su hijo René Ancely.
Louis Marie Hippolyte René Ancely nació el 18 octubre de 1876 en Toulouse y falleció el 9 de noviembre de 1966 en Pau. Fue hijo de Georges Ancely y Marie-Louise Ricous y mostró también desde muy joven interés por la fotografía.
René Ancely en 1897
Llegó a ser un hombre muy importante en Francia, siendo Magistrado, Doctor en Derecho, Fiscal General y primer presidente de la Corte de Apelación de Pau. Recibió el título de Oficial de la Legión de Honor en 1929. Fue un gran jurista, amante del arte y coleccionista, además de un destacado amante del excursionismo por los Pirineos.
Firma de René Ancely en 1921

Según nos cuenta Marc, su bisnieto, René Ancely visitó Toledo por vez primera en 1899 en un viaje acompañado de amigos. Las fotografías de Ancely correspondientes a este primer viaje, aún en el siglo XIX, son todas ellas preciosas. Sin duda mi preferida es esta estampa de Zocodover llena de vida. Me atrevo a aventurar que se trata de una vista tomada durante un mercadillo del Martes por lo que estaríamos ante la imagen más antigua de este mercadillo en Zocodover. Una delicia para la vista:
Plaza de Zocodover en 1899. Fotografía de René Ancely © Marc Ancely, signatura ANCELY_1899_2544_2548

Es también formidable esta toma de la Plaza de las Cuatro Calles. ¡Tan reconocible y a la vez tan diferente a la imagen que hoy ofrece!
Plaza de las Cuatro Calles en 1899. Fotografía de René Ancely © Marc Ancely, signatura ANCELY_1899_2540_2544

Preciosas son también las vistas del Puente de Alcántara y sus alrededores:
Puente de Alcántara en 1899. Fotografía de René Ancely © Marc Ancely, signatura ANCELY_1899_2545_2549
Hospital Tavera desde el Puente de Alcántara en 1899. Fotografía de René Ancely © Marc Ancely, signatura ANCELY_1899_2551_2555
Hospital Tavera en 1899. Fotografía de René Ancely © Marc Ancely, signatura ANCELY_1899_2552_2556

Es muy curiosa esta vista de la calle Reyes Católicos, con San Juan de los Reyes al fondo. Como se puede ver, la calle era bastante más estrecha que hoy a la altura de la Sinagoga de Santa María la Blanca, antes de la Escuela de Artes, debido a la existencia de unas viviendas hoy desaparecidas:
Calle Reyes Católicos y San Juan de los Reyes en 1899. Fotografía de René Ancely © Marc Ancely, signatura ANCELY_1899_2547_2551

Son también joyas las preciosas vistas de la Plaza del Ayuntamiento, con el Palacio Arzobispal y la Catedral:
Palacio Arzobispal y Plaza del Ayuntamiento en 1899. Fotografía de René Ancely © Marc Ancely, signatura ANCELY_1899_2542_2546
Plaza del Ayuntamiento en 1899. Fotografía de René Ancely © Marc Ancely, signatura ANCELY_1899_2546_2550
Plaza del Ayuntamiento y Catedral en 1899. Fotografía de René Ancely © Marc Ancely, signatura ANCELY_1899_2550_2554
Plaza del Ayuntamiento y Catedral de Toledo en 1899. Fotografía de René Ancely © Marc Ancely, signatura ANCELY_1899_2541_2545

Fijaos qué curiosa esta vista de la Puerta del Sol tomada por Ancely sin bajarse del carro. Se ven las orejas de los caballos en primer término:
Puerta del Sol en 1899. Fotografía de René Ancely © Marc Ancely, signatura ANCELY_1899_2543_2547

Otra fotografía espectacular de 1899 es esta vista de la calle Arco de Palacio:
Arco de Palacio en 1899. Fotografía de René Ancely © Marc Ancely, signatura ANCELY_1899_2539_2543

Desde las inmediaciones del Alcázar, René Ancely obtuvo esta vista general de la ciudad en los meses finales del siglo XIX:
Toledo en 1899. Fotografía de René Ancely © Marc Ancely, signatura ANCELY_1899_2538_2542

La segunda visita de René Ancely está fechada en 1901 con motivo de su viaje de novios con Marie-Louise Ricous. En esta ocasión Ancely tomó muchas menos fotografías. Es comprensible que en una pareja de recién casados hubiera menos tiempo para las fotografías. Sin embargo, de las tres fotografías obtenidas en 1901 podemos inferir que el Toledo que vio el nuevo matrimonio era prácticamente idéntico al que René conoció en 1899. Y es que la fotografía histórica nos hace comprender en muchas ocasiones cómo el ritmo de cambio de las ciudades se ha ido acelerando progresivamente desde que el hombre desarrolló ciertos avances tecnológicos, especialmente el motor de explosión y la maquinaria basada en esta tecnología, combinada con el desarrollo de la electricidad. Las tomas de 1901 se centran en el entorno del Puente de Alcántara y el Castillo de San Servando:
Castillo de San Servando y Puente de Alcántara en 1901. Fotografía de René Ancely © Marc Ancely, signatura ANCELY_1901_2917_2916
Puente de Alcántara en 1901. Fotografía de René Ancely © Marc Ancely, signatura ANCELY_1901_2919_2918
Puente de Alcántara en 1901. Fotografía de René Ancely © Marc Ancely, signatura ANCELY_1901_2920_2919

Espero que este inédito viaje fotográfico al Toledo del los meses finales del XIX y los iniciales del XX os haya gustado. Solo me queda reiterar mi agradecimiento a Marc Ancely por su generosisad. Os animo a visitar su web y disfrutar con las fotografías obtenidas por sus antepasados a lo largo del mundo.

martes, 6 de enero de 2015

Toledo hacia 1900 fotografiado por Alois Beer

El 4 de junio de 1840 venía al mundo en Budapest -por entonces una de las capitales del imperio austrohúngaro- Alois Beer, si bien sus raíces familiares estaban en Klagenfurt (Carintia). En esta ciudad hoy austriaca pasó su infancia y juventud, hasta que en 1859 entró como cadete en el 7º Regimiento de Infantería. En su hoja de registro se le describe como "delgado de una estatura de 65 3/4 pulgadas (171 cm), de pelo castaño, cara alargada con nariz proporcionada y barbilla prominente, que domina las lenguas italiana y alemana".
Retrato de Alois Beer
Ya licenciado en el ejército opta por la profesión de fotógrafo en 1862, trasladándose a Viena, ciudad que por entonces podría ser considerada la vanguardia de las técnicas fotográficas europeas. De este modo recibió clases de los legendarios Ludwig Angerer y Josef Székely, especialistas sobre todo en retratos.
En 1863 Beer ya estaba instalado por su cuenta, trabajando tanto en Viena como en Klagenfurt y ejerciendo ya también como profesor de la materia. Poco después, al mudarse de estudio Székely, Alois Beer se instala en sus dependencias vienesas de Getreidemarkt nº 3. En 1867 se traslada a Klagenfurt muy seguro de sí mismo, a juzgar por lo que expresaba en su propia presentación: "Encontrándome en la agradable situación de de saber realizar imágenes perfectas en todos los tamaños (...) aplicando todos los perfeccionamientos más recientes al campo de la fotografía".
En su lujoso estudio-vivienda Beer retrató con enorme éxito, contando pronto con un equipo de trabajadores y colaboradores.
Alois Beer y sus ayudantes en su estudio en 1868. Photomuseum des Landes Oberösterreich, Bas Ischl
En 1870 comienza a interesarse por temáticas diferentes al retrato, ocupándose intensamente de convertirse en un experto de los paisajes, que a la larga sería lo que le convirtió en un fotógrafo de renombre internacional. Tuvo además la visión empresarial de adivinar las futuras tendencias del mercado, que iba a centrarse desde entonces más en este tipo de fotografías que en los retratos, sobre todo en un país en el que estaba en auge el turismo y el alpinismo. De esta modo Beer llevaba consigo los aparejos fotográficos -aparatos, placas y reactivos- "en un carrito estrecho, de dos ruedas, adecuado para andar por la montaña" junto con una tienda de campaña y una cámara oscura móvil. Era la época en la que triunfaba el método del colodión húmedo, que complicaba la obtención de paisajes al requerir preparar las placas inmediatemente antes de su toma, en total oscuridad, para revelarlas también en el acto en ausencia de luz.
En 1879 cobró fama al retratar los aludes de nieve sucedidos en Bleiberg-Hüttendorf el 25 de febrero de aquel año, que sepultaron un pueblo matando a 37 personas. Beer documentó esta catástrofe muy pocos días después y las fotografías pronto fueron muy difundidas. Beer hizo llegar inteligentemente a la corte estas imágenes, siendo del agrado del emperador, que le concede la Medalla de Oro de las Artes y las Ciencias.
Aludes de nieve sucedidos en Bleiberg-Hüttendorf el 25 de febrero de 1879. Fotografía de Alois Beer. Biblioteca Nacional de Austria
Aludes de nieve sucedidos en Bleiberg-Hüttendorf el 25 de febrero de 1879. Fotografía de Alois Beer. Biblioteca Nacional de Austria
Aludes de nieve sucedidos en Bleiberg-Hüttendorf el 25 de febrero de 1879. Fotografía de Alois Beer. Biblioteca Nacional de Austria
Aquí comienza el gran éxito de Alois Beer como comercializador de fotografías de paisajes, para editoriales y particulares. En 1894 ya contaba con 8.000 imágenes, cifra que en 1910 ascendía a 21.595, con tomas obtenidas en multitud de países a los que se desplazó.
Beer ostentaba desde 1882 el título de "fotógrafo de la Corte Imperial", lo que le convirtió en el fotógrafo de más renombre del imperio.
Publicidad del estudio d eAlois Beer en 1878
En la década de 1880, además, se descubrió el procedimiento de la placa seca, lo que facilitaba sobremanera la obtención de paisajes pues no requería que el revelado fuera efectuado inmediatamente después de obtenerlo sino que permitía trabajar con las placas cómodamente en cualquier momento. Ya no eran necesarios la tienda de campaña y los reactivos, sino que bastaba con portar únicamente el trípode, las placas y la cámara.
En sus múltiples viajes por el planeta -Grecia, Egipto, Dalmacia, Palestina, Turquía, Siria, Bosnia, Bélgica, Francia o España- Beer se esforzó en obtener imágenes técnicamente perfectas para el fin comercial, escogiendo las tomas que resultasen más identificables de cada lugar visitado, siendo el formato estereoscópico el que más a menudo utilizó.
Beer también fue fotógrafo para la marina austrohúngara en alta mar desde 1895 por encargo estatal, lo que aprovechó también para ampliar su catálogo comercial con estas tomas tan poco habituales de maniobras y buques, así como de la vida cotidiana de la tripulación.
Alois Beer fallece en Klagenfurt el 19 de diciembre de 1916 tras una vida dedicada por completo a la fotografía.
Su inmenso legado está conservado tanto en la Biblioteca Nacional de Austria como en el Museo de la Guerra de Viena. En sus viajes por España visitó al menos dos veces Toledo obteniendo preciosas fotografías que hoy tengo el placer de ofreceros tras varios años de búsqueda. La mayoría de las tomas que os traigo se conservan en la Biblioteca Nacional de Austria y solo dos en el Museo de la Guerra de Viena, si bien sigo trabajando para obtener más fotos de este último museo en un futuro próximo -espero-.
Como podréis comprobar, se trata de vistas de una enorme calidad técnica como corresponde a un autor de la talla de Beer. Fueron tomadas en los primeros años del siglo XX (estimo que entre 1900 y 1905) en al menos dos estancias en la ciudad. Las imágenes estereoscópicas aparecen con el lado derecho cortado pues su formato alargado hace que no quepan bien si se insertan a cierta calidad (pinchando en ellas se accede a la imagen sin cortar). Las más bellas son las tomadas en la Plaza de Zocodover, que dan fe de que visitó Toledo al menos dos veces pues el arbolado de la plaza cambia. En torno a 1905 las viejas acacias y sóforas debieron ser sustituidas por unas efímeras catalpas en un frustrado intento por probar nuevas especies de sombra (las catalpas duraron en la plaza pocos años):
Plaza de Zocodover  hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek
Plaza de Zocodover  hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek
Plaza de Zocodover hacia 1900. Fotografía de Alois Beer. Kriegsarchiv, Wien

Son sensacionales las imágenes de la calle Ancha, o calle Comercio como es denominada oficialmente:
Calle Ancha hacia 1900. Fotografía de Alois Beer. Kriegsarchiv, Wien
Calle Comercio hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek

Mirad qué maravilla son las fotografías de la Plaza del Ayuntamiento. Si os fijáis bien también se observa un cambio en la vegetación de la plaza, en la que también fueron suprimidas acacias y sóforas para plantar lo que parecen moreras y olmos:
Plaza del Ayuntamiento y fachada de la Catedral hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek
Plaza del Ayuntamiento y fachada de la Catedral hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek
Catedral de Toledo hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek
Plaza del Ayuntamiento y Palacio Arzobispal hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek

Otra curiosidad botánica nos la ofrece la Calle Cervantes vista desde el Arco de la Sangre. Se ve la calle totalmente arbolada con una tupida sombra en ambas aceras. Contrasta con el aspecto actual de la calle, en la que no existe ni un mísero árbol...
Posada de la Sangre hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek

Mirad qué bella panorámica de la ciudad desde el Valle tomó el genio austrohúngaro:
Vista general de Toledo hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek

Estas son buenas fotografías de la Catedral:
Puerta del Reloj hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek
Catedral de Toledo hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek
Catedral de Toledo hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek
Catedral de Toledo hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek
Catedral de Toledo hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek
Catedral de Toledo hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek

Alois Beer también fotografió San Juan de los Reyes:
San Juan de los Reyes hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek
San Juan de los Reyes hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek
San Juan de los Reyes hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek
San Juan de los Reyes hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek
San Juan de los Reyes hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek
San Juan de los Reyes  hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek

El Alcázar es protagonista de varias de las imágenes de Beer:
Alcázar hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek
Alcázar hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek
Alcázar hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek
Alcázar hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek
Alcázar hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek
Alcázar hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek

Aquí tenemos la Sinagoga de Santa María la Blanca:
Sinagoga de Santa María la Blanca  hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek

Es bellísima esta vista de la Puerta del Cambrón:
Puerta del Cambrón hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek

Beer obtuvo esta preciosa toma de la Puerta del Sol:
Puerta del Sol hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek

Aquí vemos el Puente de San Martín:
Puente de San Martín  hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek

El Puente de Alcántara también aparece inmortalizado:
Puente de Alcántara hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek
Puente de Alcántara y Castillo de San Servando hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek
Puente de Alcántara hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek

Una bonita vista de la Plaza del Padre Juan de Mariana con la Iglesia de San Ildefonso -conocida como Los Jesuítas- al fondo:
Plaza del Padre Juan de Mariana e Iglesia de San Ildefonso o Los Jesuítas hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek

Y para finalizar, éste es el Hospital de Santa Cruz:
Hospital de Santa Cruz hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek

Como veis, son varias decenas de sensacionales fotografías con más de un siglo de antigüedad que en su práctica totalidad nunca habían sido vistas en la ciudad, salvo las dos que publiqué en el primer libro de Toledo Olvidado y alguna otra aparecida en el libro "Alois Beer: un viaje fotográfico por la España de 1900", el cual recomiendo encarecidamente.
Espero que os haya gustado este regalo de Reyes tanto como a mí. Que tengáis todos un muy Feliz 2015.