sábado, 20 de mayo de 2017

Toledo hacia 1897 fotografiado por Rafael Garzón

Rafael Garzón Rodríguez nació en Granada en 1863 y falleció en 1923. Fue uno de los grandes maestros de la fotografía española de la segunda mitad del siglo XIX y el primer tercio del XX. Empezó su actividad fotográfica en su ciudad natal, mostrando una natural propensión a fotografiar restos árabes tanto en Andalucía como en otras ciudades con pasado islámico como Toledo. Su estudio se situaba en la granadina calle Real de la Alhambra, número 24. En un caso parecido al de Abelardo Linares, abre una sucursal en Córdoba y otra en Sevilla, ofreciendo al público hacerse fotos disfrazados de árabe con telones de fondo que representaban paisajes de la propia Granada, de Córdoba o de Sevilla, aparentando ser el patio de una casa árabe. En Toledo tomó una serie de fotografías muy bellas hacia 1897, pues se sabe que Garzón estuvo en la ciudad en agosto de ese año por la correspondencia que su nieto ha podido recopilar y catalogar. Se trata de unas 200 vistas de Toledo de una calidad técnica y compositiva muy alta, fiel reflejo de la ciudad que se disponía a despedir el siglo XIX. Sus fotografías ilustraron múltiples publicaciones de la época como Panorama Nacional, Maravillas de España o España Artística y Monumental. Del mismo modo, sus fotografías se incluyeron en libros tanto españoles como extranjeros y se mostraron asimismo en tarjetas postales que él mismo editaba en ocasiones.
Retrato de Rafael Garzón Rodríguez Fue también fotógrafo real, realizando retratos oficiales del rey Alfonso XIII. En el extranjero, cabe destacar su trabajo en Marruecos, obteniendo fotografías con un marcado tinte etnográfico. Falleció en 1923, pero sus estudios se mantuvieron abiertos hasta 1935.
Hoy tengo el placer de ofreceros una selección de las mejores fotografías que Rafael Garzón tomó en Toledo. Comenzaremos por esta maravillosa vista del Puente de Alcántara:
Puente de Alcántara en 1897. Fotografía de Rafael Garzón

Su contemplación detallada es una gozada. Deja detalles tan impresionantes como estos bueyes bebiendo en el Tajo. Si hoy bebieran bueyes en el Tajo en Toledo probablemente sería lo último que harían en su vida. El agua cristalina de Entrepeñas y Buendía riega campos de golf en Murcia.
Puente de Alcántara en 1897. Fotografía de Rafael Garzón

Otros detalles de la foto son los arrieros que suben a Doce Cantos y, al fondo, la huerta del Granadal junto al frondoso soto del Tajo:
Puente de Alcántara en 1897. Fotografía de Rafael Garzón

Es muy curioso el hecho de que se conserven fotos muy similares de Garzón desde este punto. Probablemente tomada instantes antes o después que la anterior es esta, en la que ya no se ven ni arrieros ni bueyes:
Puente de Alcántara hacia 1897 por Rafael Garzón

Sí se ven, por contra, una barca cruzando el río y unas casetas de pescadores o de baños a la derecha:
Puente de Alcántara en 1897. Fotografía de Rafael Garzón

Una tercera toma muy similar y del mismo autor, en el mismo día, es esta:
Puente de Alcántara hacia 1895. Fotografía de Rafael Garzón

Una de las fotografías más curiosas de Garzón en Toledo es esta excelsa vista del Arco de la Sangre. Podéis ver en la esquina del la calle junto al arco un urinario de los varios que existían en la ciudad en "puntos estratégicos":
Arco de la Sangre en 1897 por Rafael Garzón
Urinario junto al Arco de la Sangre (Toledo) a finales del siglo XIX. Fotografía de Rafael Garzón (detalle)

Son preciosas las vistas que obtuvo de la Puerta del Cambrón:
garzón
Puerta del Cambrón en 1897 por Rafael Garzón

El ábside de San Juan de los Reyes es una de sus fotografías toledanas más aclamadas:
Ábside de San Juan de los Reyes por Rafael Garzón hacia 1897

Esta es una muy bella vista de la Escuela de Artes aún en obras:
Escuela de Artes de Toledo en 1897. Fotografía de Rafael Garzón

La torre de la Iglesia de Santo Tomé aparece majestuosa en esta imagen de Garzón:
Torre de Santo Tomé en 1897 por Rafael Garzón

El Hospital de Santa Cruz en curiosas tomas:
Hospital de Santa Cruz en 1897. Fotografía de Rafael Garzón. "Fachada de Santa Cruz. Nº 1713"
Detalle del Hospital de Santa Cruz (fachada) en 1897 por Rafael Garzón
Hospital de Santa Cruz. Fotografía de Rafael Garzón
Militares con un tambor en la fachada del Hospital de Santa Cruz en 1897 por Rafael Garzón (detalle)
Hospital de Santa Cruz  en 1897 por Rafael Garzón

Esta es una bella vista de Zocodover, engalanada con motivo de las fiestas de la Virgen del Sagrario:
Verbena en Zocodover a finales del siglo XIX. Fotografía de Rafael Garzón

Una toma inversa es esta, con la multitud al fondo agolpada en torno a un punto (desconozco el por qué):
Zocodover a finales del siglo XIX. Fotografía de Rafael Garzón

Esta otra toma es probable que también sea de su autoría:
Plaza de Zocodover de Toledo a finales del siglo XIX. Fotografía de Rafael Garzón.

Cerca de Zocodover, Garzón inmortalizó la Posada de la Sangre:
Patio de la Posada de la Sangre hacia 1885. Fotografía Rafael Garzón. The Hispanic Society of America

Es muy bella esta vista en la que se observa en primer término el Paseo del Carmen y al fondo el Alcázar en pleno proceso de reconstrucción tras el incendio de 1887:
Alcázar de Toledo a finales del siglo XIX. Fotografía de Rafael Garzón

Son muy interesantes las diferentes tomas de la Catedral, interiores y exteriores:
Catedral en 1897 por Rafael Garzón
Fachada de la Catedral de Toledo a finales del siglo XIX. Fotografía de Rafael Garzón
Sepulcro en la Catedral de Toledo a finales del siglo XIX. Fotografía de Rafael Garzón
Catedral de Toledo con su cimborrio aún en pie a finales del siglo XIX. Fotografía de Rafael Garzón
Catedral de Toledo hacia 1897. Fotografía de Rafael Garzón.  Bibliothèque Nationale de France
Catedral de Toledo  en 1897 por Rafael Garzón

La Plaza del Ayuntamiento:
Ayuntamiento de Toledo  en 1897 por Rafael Garzón

Es absolutamente soberbia esta vista de la portada del Palacio de Fuensalida:
Palacio de Fuensalida en 1897 por Rafael Garzón

En esta vista desde Solanilla se ve que aún están en construcción tanto el Matadero Municipal (actual Instituto Sefarad) como la Diputación Provincial:
Toledo visto desde el barrio de Solanilla-Olivilla hacia 1897. Fotografía de Rafael Garzón.  Bibliothèque Nationale de France
Vista de Toledo desde el oeste hacia 1897. Fotografía de Rafael Garzón (BNF)
Vista de Toledo desde el oeste hacia 1897. Fotografía de Rafael Garzón (BNF)

Una vista muy bella del Salón de la Casa de Mesa:
Casa de Mesa. Rafael Garzón. Biblioteca Nacional

Es posible que esta foto de la llamada Casa del Greco fuese tomada por Garzón:
Casa del Greco hacia 1900

Al igual que esta vista de la Puerta del Sol:
Puerta del Sol (Garzón ?)

Una bella vista de la Sinagoga de Santa María la Blanca:
Sinagoga de Santa María la Blanca hacia 1897. Fotografía de Rafael Garzón

El precioso patio del Hotel Castilla, hoy Tesorería de la Seguridad Social:
Patio del Hotel Castilla a finales del siglo XIX. Fotografía de Rafael Garzón

Esta vista del Castillo de San Servando es sencillamente espectacular:
Castillo de San Servando (Toledo) a finales del siglo XIX. Fotografía de Rafael Garzón

La casa del pintor Ricardo Barajas en la calle del Cristo de la Luz:
Patio de una casa toledana a finales del siglo XIX. Era propiedad de Ricardo Barajas, pintor y está en la Calle Cristo de la Luz. Fotografía de Rafael Garzón

Aquí vemos el claustro gótico de San Juan de los Reyes:
Monasterio de San Juan de Los Reyes a finales del siglo XIX. Fotografía de Rafael Garzón
Monasterio de San Juan de Los Reyes a finales del siglo XIX. Fotografía de Rafael Garzón.

Una vista desde el Valle:
Vista de Toledo en 1897 por Rafael Garzón

Más tomas del Puente de Alcántara:
Puente de Alcántara y Alcázar  en 1897 por Rafael Garzón
Puente de Alcántara  en 1897 por Rafael Garzón

Una vista general desde el Alcázar:
Vista de la ciudad desde el Alcázar  en 1897 por Rafael Garzón

La Puerta de Bisagra:
Interior de la Puerta de Bisagra  en 1897 por Rafael Garzón

Como veis, estamos ante un fotógrafo de quitarse el sombrero, probablemente uno de los mejores de España en la transición del siglo XIX al XX. Esperando que os hayan gustado las fotos seleccionadas de su extensa obra, solo me queda recordaros que aún restan más de 20 días para poder ser mecenas del próximo libro, la edición especial conmemorativa del 10º aniversario de Toledo Olvidado. Una vez más, no tengo palabras para agradeceros la acogida que está teniendo y vuestra generosidad que permitirá, de nuevo, que un libro de fotografía histórica de Toledo vea la luz.

jueves, 4 de mayo de 2017

Toledo Olvidado celebrará 10 años de vida con un nuevo libro...si tú quieres

El próximo 20 de noviembre hará 10 años que tomé una decisión que, aunque en aquel momento no era en absoluto consciente de ello, en cierto modo iba a cambiar mi vida.
Tras muchos años recopilando fotografías antiguas de Toledo, y empujado por una reciente adquisición, decidí empezar a enviar periódicamente una selección de fotografías por correo electrónico a un grupo de amigos con el asunto "Toledo Olvidado". Algo después, uno de ellos me animó a convertir ese envío privado en algo visible al resto del mundo. Y fue así como nació el blog en febrero de 2008. Más adelante vinieron las redes sociales, con perfiles de Toledo Olvidado en Facebook y Twitter que poco a poco fueron creciendo en número de seguidores y que hoy congregan a 20.000 personas. Y luego, en 2012, llegó el primer libro que fue realidad gracias a la generosidad de cientos de personas que confiaron en este proyecto en plena crisis, siete meses antes de poder tocar el libro. Por aquel entonces, 5 años después del comienzo, fue cuando comprendí realmente el cariño que Toledo es capaz de aglutinar y que, en este caso, se plasmaba a través de la fotografía histórica. Un año más tarde, en 2013, se hizo realidad el segundo libro y en 2015, nuevamente mediante micromecenazgo, pude completar la trilogía gracias a casi 800 personas.

Desde entonces, con casi 20.000 fotografías publicadas en el blog y 300 entradas divulgativas de este legado, han sido muchas las personas que me han animado a no dar por cerrado el proyecto en lo que a libros se refiere. Y aunque la trilogía es para mí una unidad satisfactoriamente completada, es bien cierto que aún hay una enorme cantidad de material fotográfico toledano que merece ir viendo la luz en papel con una cuidada edición. A las fotografías que en su día tuve que descartar de los libros de la trilogía, muchas de ellas soberbias, por suerte se han ido añadiendo nuevos hallazgos fotográficos culminados no solo por mí sino por otros muchos investigadores, que es de justicia que sean divulgados. Todo este material, junto con sorpresas y curiosidades, pienso que pueden ser la mejor excusa para proponeros publicar una Edición Especial de Toledo Olvidado 10º Aniversario que, como siempre, solo será realidad si vosotros así lo creéis pues, de nuevo, no habrá otra fuente de financiación que vuestra generosidad y vuestra pasión por Toledo. Si todo va bien, el libro y el resto de recompensas que he preparado estarán en vuestras manos la próxima navidad.

Millones de gracias por adelantado a todos por vuestra participación en este proyecto que, bien lo sabéis, es tan vuestro como mío y que alimenta mi ilusión día tras día desde hace ya casi 10 años. Quedo a vuestra disposición para resolver cualquier duda.

sábado, 29 de abril de 2017

Un viaje al Toledo de hace un siglo de la mano de Francesc Blasi

¿Cómo era Toledo hace exactamente un siglo? Puede parecer una pregunta de difícil respuesta por la precisión requerida, pero sin embargo, gracias a la magia de la fotografía, es posible saberlo.
Hace exactamente 100 años, en abril de 1917, el eminente industrial y escritor catalán Francesc Blasi i Vallespinosa realizó un breve pero intenso reportaje fotográfico de la ciudad de Toledo perfectamente datado y catalogado, conservado actualmente por el Centro Excursionista de Cataluña.
Blasi había nacido en Valls (Tarragona) en 1872 y durante su vida destacó no solo en su faceta de exitoso industrial, sino que a través de su gran pasión como excursionista, publicó obras de divulgación del patrimonio catalán, como la Guia de Poblet i Santes Creus (1928) o Santuaris marians de la diòcesi de Tarragona (1933). De sus viajes fuera de España también logró publicar libros sobre el Próximo Oriente, Estados Unidos, la Unión Soviética o Tierra Santa en sugerentes libros como Del país de les coses grans (1927) o Viatge a Rússia passant per Escandinàvia (1929). Fundó la Fundació Blasi i Vallespinosa, que cada dos años, desde 1953, convoca a través del Institut d’Estudis Catalans, un premio de monografias geográficas sobre Cataluña.
Francesc Blasi i Vallespinosa
Francesc Blasi falleció en Barcelona en 1951.
Su periplo por Toledo en abril de 1917 nos dejó 16 preciosas fotografías estereoscópicas (os ofrezco solo una de las dos partes de cada imagen estereoscópica para un mejor visionado) que hoy tengo el placer de ofreceros.
Comenzaré por esta bellísima vista del Paseo de la Rosa en la que, como puede verse, se situaba una de las estatuas de reyes godos y castellanos que han deambulado por muchos lugares de la ciudad desde 1787 (aquí un buen artículo de Mariano Calvo sobre ellas).
Paseo de la Rosa en abril de 1917. Fotografía de Francesc Blasi i Vallespinosa   © Centre Excursionista de Catalunya

Otra de las estatuas se situaba justo enfrente de la Puerta del Cambrón:
Puerta del Cambrón en abril de 1917. Fotografía de Francesc Blasi i Vallespinosa   © Centre Excursionista de Catalunya

Francesc Blasi tomó estas tres estupendas fotografías del Monasterio de San Juan de los Reyes:
Claustro de San Juan de los Reyes en abril de 1917. Fotografía de Francesc Blasi i Vallespinosa   © Centre Excursionista de Catalunya
Interior de San Juan de los Reyes en abril de 1917. Fotografía de Francesc Blasi i Vallespinosa   © Centre Excursionista de Catalunya
Claustro de San Juan de los Reyes en abril de 1917. Fotografía de Francesc Blasi i Vallespinosa   © Centre Excursionista de Catalunya

El Museo del Greco presentaba este aspecto hace justamente un siglo:
Museo del Greco en abril de 1917. Fotografía de Francesc Blasi i Vallespinosa   © Centre Excursionista de Catalunya
Museo del Greco en abril de 1917. Fotografía de Francesc Blasi i Vallespinosa   © Centre Excursionista de Catalunya
Museo del Greco en abril de 1917. Fotografía de Francesc Blasi i Vallespinosa   © Centre Excursionista de Catalunya

Mirad qué bella imagen de la Sinagoga de Santa María la Blanca:
Sinagoga de Santa María la Blanca en abril de 1917. Fotografía de Francesc Blasi i Vallespinosa   © Centre Excursionista de Catalunya

La Calle Ancha, o calle Comercio, tenía este aspecto en 1917:
Calle Ancha o Comercio en abril de 1917. Fotografía de Francesc Blasi i Vallespinosa   © Centre Excursionista de Catalunya

La Catedral estaba aún en obras tras haberse desmontado en los años anteriores el cimborrio y haber sido sustituidos todos los tejados. La Puerta de los Leones aún aparece con un vallado de madera:
Puerta de los Leones en abril de 1917. Fotografía de Francesc Blasi i Vallespinosa   © Centre Excursionista de Catalunya

Este era el Patio del Alcázar:
Patio del Alcázar en abril de 1917. Fotografía de Francesc Blasi i Vallespinosa   © Centre Excursionista de Catalunya

Desde la terraza exterior del Alcázar, Blasi obtuvo estas dos bellas imágenes:
Iglesia de la Magdalena vista desde el Alcázar en abril de 1917. Fotografía de Francesc Blasi i Vallespinosa   © Centre Excursionista de Catalunya
Vista desde el Alcázar en abril de 1917. Fotografía de Francesc Blasi i Vallespinosa   © Centre Excursionista de Catalunya

Es sencillamente sensacional esta vista de la Puerta del Sol:
Puerta del Sol en abril de 1917. Fotografía de Francesc Blasi i Vallespinosa   © Centre Excursionista de Catalunya

Para finalizar, una excelente vista de la Puerta Vieja de Bisagra en la que puede verse un olmo recién plantado junto a otros de mayor porte plantados muchos años antes:
Puerta Vieja de Bisagra en abril de 1917. Fotografía de Francesc Blasi i Vallespinosa   © Centre Excursionista de Catalunya

Como veis, se trata de una serie de imágenes que, a poco que nos dejemos llevar, nos trasladan a un Toledo muy diferente en muchos aspectos al actual, pero con multitud de lugares perfectamente identificables. Esa es la magia de Toledo que la convierte en una ciudad completamente especial y diferente a la mayoría: ver pasar el tiempo (un siglo, en este caso) sin perder su esencia y, a la vez, evolucionando. Un difícil equilibrio que debemos seguir luchando por mantener.
© TOLEDO OLVIDADO
Maira Gall