sábado, 19 de noviembre de 2011

La Casa del Cid, la Iglesia de San Juan de los Caballeros y la Fonda de la Caridad

La historia de Toledo es tan apasionante y rica que existen lugares verdaderamente importantes que sin embargo han caído en el olvido diluidos en el oceano de monumentos de la ciudad y apenas son recordados o conocidos.
Uno de esos emplazamientos que hoy quiero resucitar de la mano de la fotografía es el lugar que según las crónicas y la tradición ocupara la casa del Cid Campeador en los días en que fuese gobernador militar de Toledo, cargo que le habría encomendado el propio Alfonso VI tras la reconquista de la ciudad en 1085.
Según diversas fuentes esa suntuosa casa pasó a su lugarteniente Alvar Fáñez Minaya quien fuera designado Toletule dux en 1113. Según otras fuentes fue Ordoño, el sobrino del Cid, quien heredó más adelante la propiedad.
Aneja a la casa del Cid parece que se construyó en fecha indeterminada la iglesia de San Juan de los Caballeros, cuya referencia más antigua data de 1241 cuando es citada como cabeza del Priorato de la Orden de San Juan de Jerusalén o de Malta. Son varias las fuentes que aseguran que antes perteneció a la Orden de los Templarios. En 1290 se narra que Ferrán Pérez Mozego, Gran Comendador sanjuanista, ordenó reedificar o reformar el palacio anejo a la iglesia como posada u hospital de la orden.
Las crónicas hablan de una iglesia con un bello ábside de estilo mudéjar, pero que debió sufrir gran abandono desde que los límites de la Reconquista se desplazasen hacia el sur -concretamente a La Mancha- lo que motivó que la cabeza del priorato recayera en el Castillo de Consuegra. De este modo se sabe que en 1545 se cede el claustro para que Francisco de Villalpando ejecutara en el taller allí establecido la soberbia reja de la Catedral. El ábside estaba ya ruinoso en 1576 cuando Luis Hurtado describiera de este modo tan explícito el estado de la iglesia y el edificio anejo:

"Tiene otra mayor iglesia y anbito, que deuia ser hospitalidad a los heridos y jente de guerra, que llaman el corral de San Juan de los Caballeros, el qual esta tan perdido y lleno de ynmundicias que es ynficion de la ciudad"

Se sabe de obras de reparación en la iglesia en los años 1565 y 1609, y en el palacio en 1514.
De este modo llegamos al año de 1780, fecha en que la iglesia y el palacio son adquiridos por el Cardenal Lorenzana para edificar la Fonda de la Caridad como obras de complemento a la Casa de la Caridad que había instalado en el Alcázar.
Noticia de la Construcción de la Fonda de la Caridad de Lorenzana en el Correo de Madrid o de los ciegos el 20 de octubre de 1786
El edificio de la Fonda, aun siendo enorme, no destruyó por completo los restos de la iglesia de San Juan sino que respetó la zona donde se situó el ábside. En estas obras aparecieron al excavar grandes columnas de piedra. Una de ellas se llevó a la Catedral donde sirve de base al púlpito de la epístola y otra -rematada con una cruz de hierro- se colocó en el lugar donde se situaba el altar de la iglesia de San Juan.
La Fonda cumplió su función hasta que en 1846 pasó a manos del ejército, que hizo profundas reformas del edificio para la adecuación a usos militares.
Así alcanzamos el año de 1852, fecha en que el lugar es fotografiado por vez primera dentro de la panorámica tomada desde las cercanías del Puente de Alcántara por el irlandés Edward King Tenison. Hasta la fecha creo que nadie había reparado en observar en detalle la fotografía, que nos muestra la citada columna, que marca el lugar donde se situara el altar -y por tanto el ábside- de la Iglesia de San Juan de los Caballeros. Esto es importante porque permite ubicar con exactitud su posición así como la de la Casa del Cid -que las crónicas citan como aneja-, algo hasta ahora tan solo esbozado en descripciones escritas o en planos sin demasiado rigor topográfico como el de el Greco o Portocarrero.
Vista de Toledo en 1852. Calotipo de Edward King Tenison publicado en el libro Recuerdos de España. Bibliothèque Nationale de France
Columna en el antiguo altar de la Iglesia de San Juan de los Caballeros junto a la Fonda de la Caridad. Detalle de una fotografía de E. K. Tenison en 1852

En esta fotografía de Charles Soulier se ve incluso con más nitidez la columna e incluso su sombra sobre la pared este de la Fonda de la Caridad:
Fotografía estereoscópica del Puente de Alcántara hacia 1858. Ferrier & Soulier
Columna en el antiguo altar de la Iglesia de San Juan de los Caballeros junto a la Fonda de la Caridad. Detalle de una fotografía de Charles Soulier hacia 1855

En el año 1855 Sixto Ramón Parro describe la citada columna en ese lugar. Sin embargo, solo tres años después, en 1858 ya no aparece allí en esta imagen de Charles Clifford. Se observa que se producen obras de adecuación y ensanche por parte del ejército en la zona que hoy ocupa la calle Alféreces Provisionales:
Fonda de la Caridad hacia 1858. Detalle de una fotografía de Charles Clifford

La columna fue recolocada en la bajada de la Concepción, dando nombre en 1864 a la calle como "de la Cruz de San Juan". Hoy en día, sin embargo, desconozco el paradero de esta columna.

Los usos militares requirieron obras de adaptación bastante profundas. Se utilizaron tres edificios para albergar la escuela de infantería: el Hospital de Santiago, el Hospital de Santa Cruz y la citada Fonda de la Caridad. Como la Fonda y el Hospital de Santa Cruz distaban escasos metros (la anchura de la calle Cervantes), se decidió construir un pasadizo superior o cobertizo que en forma de arco cruzaba la mencionada calle y unía ambos edificios.
Arco que unía la Fonda de la Caridad y el Hospital de Santa Cruz. Dibujo de H. González
Dicho arco existía ya en 1849 a tenor de lo expuesto por Pascual Madoz en su libro Diccionario Geografico Estadístico Histórico de España y sus Posesiones de Ultramar, donde lamenta que se escogieran esos tres edificios en lugar de unificar la academia en el Alcázar:
Extracto del Diccionario Geografico Estadístico Histórico de España y sus Posesiones de Ultramar de Pascual Madoz

La existencía del arco entre Santa Cruz y la Fonda de la Caridad es una curiosidad muy poco conocida y de la que no conocía fotografía alguna publicada. Mirando en detalle varias de las fotografías antes mencionadas puedo también confirmaros que el arco o cobertizo fue inmortalizado en ellas. La más antigua, la de Tenison en 1852:
Arco que unía el Hospital de Santa Cruz con la Fonda de la Caridad de Lorenzana. Detalle de una fotografía de Edward King Tenison en 1852

Del mismo modo podemos ver el arco en la de Clifford en 1858:
Arco que unía el Hospital de Santa Cruz con la Fonda de la Caridad de Lorenzana. Detalle de una fotografía de Charles Clifford hacia 1858

También aparece en la fotografía de Laurent hacia 1879:
Arco que unía el Hospital de Santa Cruz con la Fonda de la Caridad de Lorenzana. Detalle de una fotografía de Jean Laurent hacia 1879

El arco debió demolerse poco después pues en esta imagen tomada hacia 1895 ya no se le ve:
Fonda de la Caridad y Calle Cervantes hacia 1895

En estos tres planos, de 1858, 1882 y 1890 respectivamente se puede ver en planta ese arco excepto en el último donde ya no aparece:
Detalle del plano de Toledo en 1858 por Coello e Hijón
Detalle del plano de Toledo en 1882 por Reinoso
Detalle del plano de Toledo en 1890 por el Vizconde de Palazuelos

Este detallado plano data ya de 1881 y es obra de Ibáñez Ibero:
Plano de la Fonda de la Caridad de Ibáñez Ibero en 1881

Como curiosidad que vuelve a entrelazar las historias de estos parajes, deciros que en abril de 1861 aparecieron en Santa Cruz unos restos momificados dentro de un falso hueco. El cuerpo, perfectamente conservado aún tenía la mortaja, el traje y el manto de un caballero militar de alto rango y al parecer fue encontrado en los restos de la Iglesia de San Juan de los Caballeros durante las obras de edificación de la Fonda de la Caridad de Lorenzana, siendo trasladado a Santa Cruz de manera un tanto precipitada reubicándolo en ese falso hueco bajo un arco de ladrillo (más información en el libro La Comisión de Monumentos de Toledo (1836-1875), de Francisco García Martín, página 114).

En cuanto a fotografías de la Fonda de la Caridad de Lorenzana, existen algunas muy significativas de comienzos del siglo XX tomadas desde el aire. En ellas se ve el edificio perfectamente -ya utilizado como sede militar-, con sus enormes patios interiores:
Fonda de la Caridad antes de la Guerra Civil
Fonda de la Caridad antes de la Guerra Civil
Fonda de la Caridad antes de la Guerra Civil
Fonda de la Caridad antes de la Guerra Civil
Fonda de la Caridad antes de la Guerra Civil

Sin embargo, este imponente edificio ideado por el Cardenal Ilustrado también hay que añadirlo a la larga lista de elementos del patrimonio toledano que desaparecieron durante la Guerra Civil en 1936. Injustamente olvidado por todos los tratados de arquitectura, la pérdida de este edificio no fue menor, ni por sus dimensiones ni por su valor arquitectónico pues no abundan en Toledo los edificios públicos del siglo XVIII.
En 1936 albergaba el Gobierno Militar provincial y su cercanía al Alcázar le hizo ser pasto de las bombas y las ametralladoras. Curiosamente, la única fotografía de su portada de acceso que he localizado data de aquellos nefastos días:
Actual Calle Cervantes de Toledo durante los combates de septiembre de 1936. Fondo del Estudio Fotográfico Alfonso. Archivo General de la Administración. Ministerio de Cultura

En estas imágenes tomadas desde el Hospital de Santa Cruz durante los combates se puede ver con claridad la Fonda de la Caridad:
Actual Calle Cervantes de Toledo durante los combates de septiembre de 1936. Fondo del Estudio Fotográfico Alfonso. Archivo General de la Administración. Ministerio de Cultura
Actual Calle Cervantes de Toledo durante los combates de septiembre de 1936. Fondo del Estudio Fotográfico Alfonso. Archivo General de la Administración. Ministerio de Cultura
Actual Calle Cervantes de Toledo durante los combates de septiembre de 1936. Fondo del Estudio Fotográfico Alfonso. Archivo General de la Administración. Ministerio de Cultura

Estas fotografías tomadas tras la contienda nos permiten ver el ruinoso estado en que quedó, e incluso nos muestran las bóvedas de uno de sus sótanos:
Fonda de la Caridad destruida en la Guerra Civil
Fonda de la Caridad destruida en 1936

En esta serie de fotografías aéreas tomadas tras la guerra podemos ver más claramente su estado:
Fonda de la Caridad destruida tras la Guerra Civil
Fonda de la Caridad destruida tras la Guerra Civil
Fonda de la Caridad tras la Guerra Civil
Fonda de la Caridad destruida en la Guerra Civil

El edificio permaneció así, ruinoso, hasta aproximadamente 1970 en que se edificaron viviendas en su solar:
Alcázar destruido y Fonda de la Caridad aún en ruinas hacia 1950
Alcázar restaurado y Fonda de la Caridad aún en ruinas hacia 1970

Sirva esta entrada como humilde reivindicación de este lugar cargado de historia y hoy absolutamente olvidado, sin una sola placa o mención que cite alguno de los edificios que aquí existieron. Cada uno de ellos por separado bien merecería un hueco en la historia de Toledo.

sábado, 5 de noviembre de 2011

La Ermita de La Cabeza

Aunque se sabe que en este cerro ya existió un beaterio mozárabe de la Orden de San Norberto en el siglo XII, la primera referencia documental de esta humilde ermita se remonta a 1575 cuando Luis Hurtado de Toledo narra su edificación "en un monte pequeño sobre los molinos del Tajo". Algo más tarde, En 1605, Francisco de Pisa vuelve a mencionarla. Gracias a este autor sabemos que la advocación a Nuestra Señora de la Cabeza se debe a la ya existente en la localidad jiennense de Andújar que en esa época -y aún hoy- gozaba de gran devoción en toda España. En esos primeros años la ermita dependía de la parroquia -hoy desaparecida- de San Martín de Tours, donde tenía su sede la cofradía que celebraba la procesión de esta Virgen tras el denominado Domingo de Cuasimodo en el segundo domingo después de la Pascua de Resurrección.
Por razones desconocidas, ya a finales del siglo XVIII o comienzos del XIX la ermita estaba en ruinas. Así fue como en 1855 la dibujó Alfred Guesdon, amigo y compañero de aventuras del fotógrafo Charles Clifford. Por desgracia Clifford no la fotografió, al menos que yo sepa.
Ermita de la Cabeza en ruinas en 1855. Detalle de un grabado de Alfred Guesdon

Poco después, en 1859, por iniciativa personal del que posteriormente sería el Cardenal Monescillo -en aquel momento tan solo maestre de la Catedral- se reedificó la ermita. Se volvió a constituir la cofradía y la imagen de la virgen que estaba en la parroquia de San Martín volvió de nuevo a su cerro. El edificio se concibió con extrema sencillez, con una sola nave a la que se accede por una puerta rematada con una espadaña. Adosadas a la ermita están la casa del sacerdote a un lado y al otro la casa del santero. La primera fotografía de la ermita reconstruida nos la muestra casi recién terminada pues se trata de una imagen de Jean Andrieu datada hacia 1860:
Ermita de la Cabeza recién reconstruida hacia 1860. Detalle de una fotografía estereoscópica de Jean Andrieu

En 1872 la fotografió Jean Laurent:
Ermita de la Cabeza en 1872. Detalle de una fotografía de Jean Laurent

Casiano Alguacil, aún en el siglo XIX, también la inmortalizó:
Puente de San Martín y al fondo la ermita de La Cabeza hacia 1880. Foto Casiano Alguacil (detalle)
Ermita de la Cabeza  y río Tajo hacia 1880. Foto Casiano Alguacil
Ermita de la Cabeza hacia 1880. Foto Casiano Alguacil (detalle)

A comienzos del siglo XX fueron tomadas las primeras fotografías de su romería, que cada año suele abrir el ciclo de las tradicionales romerías primaverales en Toledo:
Romería de la Virgen de la Cabeza a principios del siglo XX. Fotografía de D. Pedro Román Martínez. Diputación de Toledo, Centro de Estudios Juan de Mariana
Romería de la Virgen de la Cabeza a comienzos del siglo XX. Foto Rodríguez

Estas son imágenes de la ermita y sus contornos a finales del siglo XIX y comienzos del XX:
Ermita de la Cabeza a finales del siglo XIX. Foto L. Levy
Niños se bañan en el Tajo bajo la Ermita de la Cabeza hacia 1920. Fotografía de Pedro Román Martínez
Ermita de la Cabeza a comienzos del siglo XX. Foto Castañeira
Ermita de la Cabeza a comienzos del siglo XX. Foto Thomas
Ermita de la Cabeza a comienzos del siglo XX. Foto Grafos
Ermita de la Cabeza a comienzos del siglo XX. Detalle de una fotografía de Pedro Román Martínez
Cerro de la Ermita de la Cabeza en septiembre de 1907. Fotografía de Petit. Société Française d'Archéologie et Ministère de la Culture (France), Médiathèque de l'architecture et du patrimoine (archives photographiques) diffusion RMN
Cerro de la Ermita de la Cabeza y Toledo al fondo
Vista aérea del Puente de san Martín y el Cerro de la Cabeza a comienzos del siglo XX

Las vistas que se pueden observar desde lo alto del cerro son impresionantes y fueron inmortalizadas desde muy temprano:
Vista General de Toledo en 1899 desde el Cerro de la Ermita de la Cabeza. Fotografías de Petit montadas por cortesía de José María Moreno
Toledo desde la ermita de la Virgen de la Cabeza entre el 24 y el 26 de septiembre de 1899. Fotografía de Petit. Société Française d'Archéologie et Ministère de la Culture (France), Médiathèque de l'architecture et du patrimoine (archives photographiques)
Vista desde la ermita de la Virgen de la Cabeza entre el 24 y el 26 de septiembre de 1899. Fotografía de Petit. Société Française d'Archéologie et Ministère de la Culture (France), Médiathèque de l'architecture et du patrimoine (archives photographiques)
Toledo visto desde el Cerro de la Virgen de la Cabeza. Fotografía de Kurt Hielscher publicada en La Esfera en junio de 1916

En esta preciosa fotografía puede verse en la curva de la carretera bajo el cerro el edificio que ocupaba un bar-restaurante muy famoso hasta su desaparicíón hacia 1990: El Petit.
Ermita de la Cabeza a comienzos del siglo XX. Foto Rodríguez

Esta imagen es ya de 1970:
Ermita de la Cabeza hacia 1970. Colección Luis Alba. Ayuntamiento de Toledo

Al pie del camino que sube a la ermita se sitúa la legendaria Venta del Alma, que también fue fotografiada desde muy temprano:
Venta del Alma hacia 1900. Foto de Pedro Román ?
Pastores descansan junto a la Venta del Alma a principios del siglo XX. Fotografía de D. Pedro Román Martínez. Diputación de Toledo, Centro de Estudios Juan de Mariana
Arriero junto a la Venta del Alma a principios del siglo XX. Fotografía de D. Pedro Román Martínez. Diputación de Toledo, Centro de Estudios Juan de Mariana
Arriero en las cercanías de La Venta del Alma, Toledo.
Venta del Alma hacia 1970. Colección Luis Alba. Ayuntamiento de Toledo

El cerro presenta una enorme pendiente llena de rocas en la ladera que mira a la ciudad. Allí se sitúa una piedra de forma curiosa denominada desde hace siglos como Piedra del Mono. Fue fotografiada a comienzos del siglo XX por Pedro Román Martínez:
Piedra del Mono del cerro de la Ermita de la Cabeza a principios del siglo XX. Fotografía de D. Pedro Román Martínez. Diputación de Toledo, Centro de Estudios Juan de Mariana

Desde los años 90 el cerro que rodea la ermita sufre la invasión de una especie americana de cactus del género Cylindropuntia (probablemente Cylindropuntia rosea) que ha ocupado la totalidad del mismo. Es una especie tremendamente agresiva por sus púas terminadas en forma de anzuelo que convierte en inaccesible el paraje. Se reproduce de modo increíblemente eficaz a partir de cada minúsculo trozo de planta que toca el suelo. Se cree que el origen de la invasión procede de una pequeña maceta tirada por el rodadero desde la ermita. Hace ya 4 años redacté esta propuesta de control de esta invasión, que básicamente proponía la lucha contra el cactus mediante el sombreo por parte de especies propias del monte mediterráneo, dado que lo único que parece poder mantener a raya a esta cactácea es la falta de luz. La propuesta fue enviada al ayuntamiento, pero nada se ha hecho desde entonces.

Aquí podemos ver el aspecto del cerro en 1980 y el actual:
Vista de los Molinos del Tajo desde el Cerro de la ermita de la Cabeza hacia 1980. Fotografía de José Luis Corral
Invasión por Cylindropuntia rosea en el Cerro de la Ermita de la Cabeza de Toledo
Invasión por Cylindropuntia rosea en el Cerro de la Ermita de la Cabeza de Toledo

Òjala algún día alguien se decida a luchar contra esta invasión que impide el disfrute de muchas hectáreas de suelo público junto a la ciudad. Hasta entonces, mucho cuidado si pasáis por allí pues son ya varias las personas que han terminado en urgencias.

La Ermita de la Cabeza en Google Maps:

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